Honda está tomando medidas para reestructurar sus operaciones de investigación y desarrollo, con el objetivo de devolver el poder de toma de decisiones a sus ingenieros. Según informes de Nikkei Asia, el fabricante de automóviles japonés planea escindir su departamento de I+D en una unidad de negocio separada, un pivote estratégico destinado a reavivar la innovación interna de la empresa.
Un regreso a los principios fundamentales
Este movimiento representa un regreso a las raíces históricas de Honda. En 1960, el fundador de la empresa, Soichiro Honda, estableció la unidad de I+D como una entidad independiente, creyendo que la verdadera creatividad florece cuando los investigadores están protegidos de las rígidas limitaciones de la gestión corporativa.
Si bien esta independencia se sacrificó en 2020 cuando la unidad fue absorbida nuevamente por la empresa principal para gestionar las presiones financieras, el liderazgo actual ve esta integración como un obstáculo en un mercado en rápida evolución.
El desafío de la “velocidad de China”
El principal impulsor de esta reestructuración es la intensificación de la competencia de los fabricantes de automóviles chinos. Actualmente, la industria está presenciando un cambio masivo en los ciclos de desarrollo:
- Velocidad de desarrollo: Los fabricantes chinos pueden sacar nuevos modelos al mercado en menos de dos años.
- El retraso japonés: Los fabricantes de automóviles japoneses tradicionales, incluido Honda, normalmente requieren casi el doble de ese tiempo para desarrollar un solo modelo.
- Eficiencia de costos: Las empresas chinas han combinado una rápida innovación con métodos de producción altamente eficientes y de bajo costo.
La urgencia de este cambio se refleja en el desempeño reciente de Honda en el mercado chino. Después de alcanzar un máximo de 1,6 millones de ventas de vehículos en 2020, las ventas se desplomaron a aproximadamente 640.000 unidades el año pasado. Además, las instalaciones de producción de Honda en China están actualmente subutilizadas y operan sólo al 50-60% de su capacidad a pesar de una capacidad total de 1,2 millones de unidades.
Navegando por la transición eléctrica
La lucha de Honda por mantener su posición se complica aún más por una serie de reveses en su estrategia de electrificación. La compañía se ha enfrentado a varios giros y cancelaciones en su intento de ponerse al día con el cambio global hacia los vehículos eléctricos (EV):
- La asociación con Sony: Honda abandonó recientemente sus planes de producir automóviles eléctricos bajo la marca “Afeela”, una empresa conjunta con Sony que había estado en desarrollo durante cuatro años.
- Cancelaciones internas: La compañía también eliminó varios de sus propios modelos eléctricos planificados justo antes de la fecha prevista para su producción.
- Alianzas cambiantes: Honda ha modificado con frecuencia su enfoque de colaboración, pasando de una asociación con General Motors para tecnología de vehículos eléctricos y de hidrógeno a un nuevo acuerdo con Mitsubishi centrado en vehículos asequibles impulsados por baterías.
Mirando hacia el futuro
La decisión de restablecer una unidad de I+D independiente es una apuesta de mucho riesgo. Como señaló un ejecutivo de Honda, si bien la medida no garantiza el éxito frente al rápido ascenso de los fabricantes chinos, la compañía se niega a “izar la bandera blanca”.
El principal desafío para Honda ya no es sólo la excelencia en ingeniería, sino también igualar la velocidad y la escala de la nueva era automotriz.
Conclusión
Al separar la I+D de la gestión centralizada, Honda intenta recuperar su identidad como empresa impulsada por la innovación. El éxito dependerá de si este cambio estructural puede realmente acelerar los ciclos de desarrollo lo suficiente como para competir con el rápido ritmo del mercado chino.




























