Hyundai está eliminando gradualmente su camioneta compacta Santa Cruz debido a ventas persistentemente débiles e inventarios excesivos, y se espera que la producción finalice a principios de 2027. La decisión se produce cuando la compañía gira hacia el desarrollo de una camioneta de tamaño mediano con carrocería sobre bastidor más competitiva, con el objetivo de desafiar a jugadores establecidos como la Ford Ranger y la Toyota Tacoma.
Bajo rendimiento de ventas de Santa Cruz
El Santa Cruz se ha quedado constantemente por detrás de su principal competidor, el Ford Maverick. En 2025, Ford vendió seis veces más Mavericks (155.051 unidades) que el Santa Cruz (25.499 unidades). Esta importante disparidad, junto con un exceso de modelos Santa Cruz sin vender (aproximadamente cinco meses de inventario), llevó a Hyundai a reevaluar su estrategia.
El diseño de la Santa Cruz, basado en un crossover Tucson alargado (construcción unibody), resultó menos atractivo para los compradores de camionetas tradicionales que prefieren la durabilidad resistente de las plataformas de carrocería sobre bastidor. Este desajuste en las preferencias de los consumidores contribuyó a los problemas del modelo.
Planes futuros: un camión más grande y competitivo
Hyundai ahora está dando prioridad al desarrollo de una camioneta de tamaño mediano construida sobre un chasis tradicional de carrocería sobre bastidor. Este movimiento señala un cambio hacia la competencia directa con camionetas populares y bien establecidas en el segmento. Se prevé que el nuevo modelo llegue a finales de la década.
La compañía aún no ha confirmado detalles específicos, pero las especulaciones de la industria sugieren que la nueva camioneta compartirá componentes con la Kia Tasman, que se lanzó a fines de 2024. Esta colaboración podría extenderse potencialmente a una variante SUV con carrocería sobre bastidor, reflejando la relación entre los modelos Tacoma y 4Runner de Toyota.
Contexto del mercado y tendencias de la industria
La decisión de Hyundai refleja una tendencia más amplia dentro de la industria automotriz: el dominio de marcas establecidas en el mercado de camiones. Las bases de seguidores leales y los años de reconocimiento de la marca dan a competidores como Ford y Toyota una ventaja sustancial.
La decisión de Hyundai de descontinuar el Santa Cruz y buscar una camioneta más grande sugiere que la compañía reconoce la necesidad de adaptarse a la demanda de los consumidores y competir de manera más efectiva en un segmento donde la practicidad y la durabilidad son claves. El cambio también resalta la importancia de alinear el diseño del vehículo con las preferencias predominantes del mercado.
La planificación de productos a largo plazo de Hyundai está guiada por la demanda de los consumidores y las tendencias del mercado, y esta decisión refleja una respuesta clara a esos factores.
La declaración oficial del fabricante de automóviles, transmitida a través de un portavoz a Car and Driver, confirma que toda planificación de vehículos se basa en una cuidadosa consideración de estas fuerzas.
