Mercedes amplía la producción del Clase A y traslada la fabricación a Hungría

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Mercedes-Benz está revirtiendo el rumbo de sus planes de descontinuar su Clase A básica, extendiendo la producción hasta 2028. Esta medida viene acompañada de un cambio significativo: la fabricación se trasladará de la planta de Rastatt en Alemania a las instalaciones de Kecskemét en Hungría. La decisión refleja un ajuste estratégico más amplio, equilibrando la rentabilidad con el volumen en el segmento de automóviles compactos.

Realineación de capacidades y modelos futuros

El principal impulsor del cambio es la liberación de capacidad en la planta de Rastatt para los modelos CLA y GLA de próxima generación. A partir de 2027, Rastatt también producirá el nuevo GLA, que ofrecerá opciones de motor de combustión interna (ICE) y de transmisión eléctrica. Esta consolidación sigue a la decisión de Mercedes de fusionar sus líneas ICE y EV, racionalizando la producción en menos plataformas.

En particular, la minivan Clase B no recibirá un sucesor directo. En cambio, Mercedes está dando prioridad a otras ofertas compactas, incluido un próximo modelo “Little G”, una versión más pequeña y accesible de la icónica Clase G, disponible en configuraciones ICE y EV. Se espera que el Little G debute en 2027.

El sucesor de la Clase A: un nuevo punto de entrada

Mientras que la actual Clase A permanecerá en producción hasta 2028, Mercedes está desarrollando un nuevo modelo básico situado por debajo del CLA. El factor de forma sigue siendo incierto: podría ser un hatchback, un renacimiento del sedán o incluso una variante GLA simplificada. Dada la continua popularidad de los hatchbacks en Europa, ese estilo de carrocería es el resultado más probable.

Queda por ver si este sucesor se venderá en Estados Unidos, donde la Clase A dejó de fabricarse después de 2022. La compañía aún no ha confirmado la disponibilidad en el mercado estadounidense.

Por qué esto es importante: equilibrar el lujo y el volumen

El plan inicial de Mercedes para eliminar la Clase A marcó un cambio hacia vehículos más grandes y con mayor margen. Extender el ciclo de vida de la Clase A y desarrollar un sucesor sugiere un enfoque renovado en las ventas por volumen. Este es un movimiento estratégico para seguir siendo competitivo en el mercado principal, incluso si compromete levemente la imagen exclusiva de la marca.

“La decisión de prolongar el ciclo de vida de la Clase A y trasladar la producción tiene sentido. El vehículo básico de Mercedes puede tener márgenes de beneficio reducidos, pero aun así genera suficiente volumen para justificar la vida útil prolongada”.

Hungría ofrece costos laborales y operativos más bajos, lo que la convierte en un lugar de fabricación económicamente más viable. Sus rivales Audi y BMW ya operan instalaciones en el país, lo que refuerza aún más esta tendencia. La medida subraya la creciente importancia de la rentabilidad en la producción de automóviles, incluso para las marcas de lujo.

En conclusión, Mercedes se está adaptando a las cambiantes demandas del mercado manteniendo un factor clave de volumen mientras optimiza los costos de producción y se prepara para una nueva generación de vehículos compactos. Este equilibrio entre rentabilidad y accesibilidad será crucial para el éxito continuo de la marca.