La última camioneta Navara de Nissan, diseñada para las carreteras australianas, se somete a un proceso inusual de fábrica a concesionario. A cada vehículo nuevo se le retiran y desechan los amortiguadores originales antes de llegar a los clientes. Esta práctica aparentemente derrochadora es el resultado de una colaboración única con la firma de ingeniería Premcar, con sede en Melbourne, que desarrolla suspensiones específicamente adaptadas a las condiciones australianas.
La colaboración con Premcar
El Navara se fabrica junto con el Mitsubishi Triton en Tailandia, pero la configuración de suspensión australiana no se instala durante la producción. En cambio, los vehículos llegan a Australia con amortiguadores estándar de Mitsubishi, que luego los técnicos del concesionario retiran y reemplazan con alternativas desarrolladas localmente. El portavoz de Nissan afirma que esto se alinea con sus políticas de sostenibilidad, ya que a los amortiguadores desechados se les drena el aceite y se envían para reciclaje de metal.
¿Por qué la destrucción?
El proceso plantea dudas sobre la eficiencia y el desperdicio. Si bien la intención es brindar una experiencia de conducción superior adaptada al terreno australiano, las implicaciones de costos son claras. La mano de obra adicional, el tiempo de desarrollo y la eliminación de componentes perfectamente funcionales representan una inversión significativa.
La razón detrás de esto es la simple logística. Una vez que se retiran los amortiguadores de un vehículo, ya no se pueden vender como nuevos, incluso si no se usan. Esto evita que los concesionarios revendan las piezas de fábrica con descuento, un beneficio potencial para los propietarios de Triton que, de otro modo, buscarían reemplazos asequibles.
Ajuste de suspensión y posición en el mercado
Premcar ha desarrollado tres ajustes de suspensión distintos para el Navara:
- Una configuración estándar para los grados SL y ST
- Una melodía orientada a la carretera para los modelos ST-X
- Una melodía enfocada en todo terreno para el buque insignia Pro-4X
Nissan y Premcar también están trabajando en una versión resistente Pro-4X Warrior con suspensión mejorada para terrenos extremos. El lanzamiento del Navara se retrasó un año para dar cabida a este extenso programa de ingeniería local, pero los ejecutivos de Nissan sostienen que el tiempo adicional fue esencial para cumplir con las expectativas de los compradores australianos.
El objetivo es diferenciar al Navara de su hermano Tritón y competir directamente con el Ford Ranger de desarrollo local, que actualmente marca la pauta en este segmento.
El contexto más amplio
Esta práctica resalta una tendencia más amplia en la fabricación de automóviles: tuning y personalización localizada. Los fabricantes de automóviles están adaptando cada vez más los vehículos para satisfacer las preferencias regionales, incluso si eso significa procesos no convencionales. El caso de Navara plantea interrogantes sobre la sostenibilidad y la gestión de recursos, pero también demuestra el compromiso de ofrecer un producto adaptado a un mercado específico.
La destrucción de piezas nuevas puede parecer contradictoria, pero la estrategia subraya la voluntad de Nissan de invertir en calidad y rendimiento en lugar de puras medidas de reducción de costos. En última instancia, este enfoque tiene como objetivo ganarse a los compradores australianos que buscan una camioneta robusta y capaz que se destaque de la competencia.





























