Polestar 3: un vehículo eléctrico prometedor obstaculizado por tecnología innecesaria

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El Polestar 3 es un vehículo eléctrico intrigante que combina una apariencia elegante, un rendimiento sólido y un equipamiento generoso. Sin embargo, también está plagado de un sistema clave frustrantemente defectuoso y características digitales excesivamente diseñadas que socavan lo que de otro modo sería un SUV de lujo altamente competitivo.

El problema clave: un dolor de cabeza digital

Polestar ha abandonado las llaves tradicionales en favor de un llavero estilo tarjeta de crédito con desbloqueo por proximidad. El control remoto requiere cargarse en la alfombrilla inalámbrica del automóvil y, de no hacerlo, el conductor queda bloqueado. Ésta no es una cuestión teórica; el autor lo experimentó de primera mano en el aeropuerto de Heathrow, recurriendo a un engorroso método de tocar y esperar para recuperar el acceso. Si bien las actualizaciones de software han solucionado parcialmente la inestabilidad, el sistema poco confiable sigue siendo un problema importante.

La compañía agregó una copia de seguridad a través de Apple Wallet, que permite el desbloqueo del teléfono. Esto agrega comodidad pero introduce nuevas preocupaciones: el automóvil ahora se desbloquea cada vez que el teléfono del conductor está cerca, lo que obliga a realizar una doble verificación constante para asegurarse de que esté bloqueado.

Una mezcla de tecnologías: ¿progreso o extralimitación?

Más allá de la clave, el Polestar 3 está repleto de funciones digitales que algunos consideran innecesarias y mal ejecutadas. Un experto de la industria describió tales adiciones como “ideas de progreso de nerds” que no abordan las necesidades reales de los usuarios. Las funciones básicas como el acceso a la guantera o los controles de las ventanas requieren buscar en los menús, muy lejos de los botones físicos.

A pesar de estos problemas de usabilidad, el Polestar 3 ofrece una experiencia de conducción convincente. Su interior espacioso, su manejo ágil y su potente Performance Pack (510 CV) lo hacen destacar en un mercado abarrotado. La batería de 107 kWh del automóvil ofrece una autonomía de 348 millas, pero la eficiencia en el mundo real se acerca a las 250 millas, un déficit notable.

Primeras impresiones: intriga y frustración

Los primeros evaluadores descubrieron que el Polestar 3 era un gran turismo con capacidades únicas. La posición de conducción es excelente, la marcha es cómoda incluso con ruedas grandes de 22 pulgadas y la velocidad de carga es lo suficientemente rápida para viajes largos. Sin embargo, el tamaño del automóvil (idéntico en altura a un Volvo XC60 pero más ancho) presenta desafíos en carreteras estrechas, y la línea alta de la ventana trasera limita la visibilidad.

Un producto único, ejecutado de forma imperfecta

El Polestar 3 no se clasifica fácilmente. Es un familiar elevado con un estilo futurista que desafía las normas de los SUV convencionales. Si bien el diseño del automóvil es inteligente, la ejecución de sus sistemas digitales es frustrante. Los puntos fuertes del Polestar 3 son innegables: es un vehículo eléctrico rápido, cómodo y bien equipado que se distingue de la competencia. Pero hasta que se resuelvan los problemas tecnológicos, el Polestar 3 seguirá siendo un vehículo brillante frenado por su propia ambición.

El éxito inicial del Polestar 3, evidenciado por una gran participación en el festival de la marca en el Reino Unido, sugiere que muchos compradores están dispuestos a pasar por alto estas peculiaridades. Sin embargo, para aquellos que priorizan la simplicidad y la confiabilidad, las complejidades digitales del Polestar 3 pueden ser demasiado difíciles de soportar.