Después de un período de expansión hacia SUV eléctricos más grandes, la marca Smart está volviendo a su identidad original. La compañía está desarrollando un nuevo automóvil urbano biplaza, una medida que devuelve a la marca el concepto que definió su existencia hace tres décadas: el especialista compacto y urbano.
El legado del “Swatchmobile”
El ADN del automóvil Smart moderno se remonta a principios de la década de 1990 y a la visión de Nicolas Hayek. Hayek, hombre famoso por revitalizar la industria relojera suiza a través de la marca Swatch, aplicó principios similares de simplificación y automatización al mundo del automóvil.
En 1990, Hayek propuso un concepto conocido como “Swatchmobile”. Su visión era radical para su época:
– Utilitario compacto: Un pequeño vehículo eléctrico diseñado para transportar dos personas y un mínimo de equipaje.
– Asequibilidad: Un precio objetivo de aproximadamente £3570 (aproximadamente £8280 en valor actual).
– Cambio de ingeniería: Hayek insistió en emplear ingenieros eléctricos en lugar de ingenieros automotrices tradicionales, con el objetivo de tratar el automóvil más como un dispositivo electrónico de consumo que como una máquina pesada.
El desafío de la innovación temprana
Si bien la ambición de Hayek era grande, el momento resultó difícil. A principios de los años 90, la industria estaba en una carrera para hacer que los vehículos eléctricos (EV) pasaran de la ciencia ficción a la realidad. Grandes actores como General Motors, Volkswagen y BMW estaban explorando el potencial de la electrificación.
Sin embargo, el “Swatchmobile” se enfrentó a un obstáculo fundamental con el que muchos pioneros de los vehículos eléctricos todavía se enfrentan hoy en día: la tecnología de las baterías. Cuando comenzaron las pruebas, a principios de 1993, el proyecto ya había sufrido importantes retrasos. Las limitaciones de la ciencia contemporánea de las baterías significaron que el automóvil no pudo cumplir con el rango prometido o los precios, lo que finalmente retrasó el lanzamiento hasta 1997.
Por qué esto es importante hoy
El regreso a una configuración de dos asientos es más que un simple gesto nostálgico; es una corrección estratégica. La reciente incursión de Smart en los SUV eléctricos más grandes intentó capturar un mercado más amplio, pero se desvió de la identidad de “nicho” que convirtió a la marca en un ícono global.
Este cambio pone de relieve una tendencia más amplia en la industria automotriz: a medida que el mercado se satura con crossovers eléctricos grandes y pesados, existe una creciente comprensión de que la movilidad urbana requiere soluciones especializadas, eficientes y ultracompactas.
Smart intenta recuperar su propuesta de valor original: proporcionar una herramienta especializada y altamente eficiente para el habitante de la ciudad moderna.
Conclusión
Al regresar a sus raíces biplaza, Smart intenta recuperar la posición única en el mercado que ocupó en sus inicios. La marca apuesta a que, en un panorama cada vez más poblado de vehículos eléctricos, todavía existe una demanda significativa del automóvil urbano pequeño y especializado que los puso por primera vez en el mapa.



























