Una creciente controversia sobre la aplicación del control de tránsito en Arizona pronto podría conducir a una prohibición estatal del uso de radares fotográficos, luego de un gran escándalo en Mesa que involucró a decenas de miles de citaciones emitidas incorrectamente. La cuestión ha resurgido con renovada urgencia después de las revelaciones de que jueces jubilados aprobaron más de 45.000 multas entre 2020 y 2024, lo que plantea serias dudas sobre la legalidad y equidad del sistema.
La crisis de las citaciones de Mesa
La ciudad de Mesa, Arizona, está en el centro de la tormenta. Entre 2020 y 2021, se emitieron la asombrosa cifra de 43.096 citaciones con la firma de un juez jubilado. El problema no terminó ahí: en 2024, se enviaron otras 2.446 multas con el nombre de otro juez retirado adjunto. Si bien los funcionarios de la ciudad sostienen que las multas todavía eran legalmente válidas, los legisladores no están de acuerdo.
Protesta de los legisladores y propuesta de prohibición
La representante de Arizona, Teresa Martínez, ha expresado abiertamente su oposición y ha afirmado sin rodeos: “No me gusta este negocio de los radares fotográficos y no creo que sea justo para la gente de Arizona”. Sostiene que las cámaras contribuyen al aumento de los costos de los seguros y que los ciudadanos merecen reembolsos por multas emitidas con firmas judiciales incorrectas.
Martínez no está solo. Los senadores estatales Wendy Rogers y Mark Finchem propusieron una resolución para plantear la cuestión de la legalidad de las cámaras de tráfico directamente a los votantes. El proyecto de ley fue aprobado por votación del comité el 20 de enero, acercándolo a un posible referéndum estatal.
Por qué esto es importante
La reacción contra las cámaras de tráfico no es nueva. Arizona tiene una historia de escepticismo hacia la aplicación automatizada de la ley, y el reciente escándalo refuerza las preocupaciones existentes sobre el debido proceso y la transparencia. Los críticos argumentan que las cámaras son principalmente herramientas generadoras de ingresos y no medidas de seguridad legítimas. El debate también toca cuestiones más amplias de extralimitación gubernamental y privacidad individual.
Reacciones encontradas de los residentes
No todo el mundo quiere que desaparezcan las cámaras. Algunos residentes creen que disuaden la conducción peligrosa, especialmente en áreas con vida nocturna activa. “Aquí hay mucha vida de fiesta”, dijo un residente a los periodistas, “y eso puede aumentar los casos de conducción en estado de ebriedad”. A otros les preocupa que, sin aplicación de la ley, los conductores simplemente ignorarán las citaciones por completo.
Próximos pasos
La resolución propuesta ahora pasa a una revisión adicional del comité o potencialmente directamente a una votación en el pleno. Si se aprueba, los votantes de Arizona decidirán si prohibirán permanentemente las cámaras de tráfico en todo el estado. Mientras tanto, los funcionarios de la Mesa dicen que están trabajando en una solución para eliminar las firmas de los jueces en futuras citaciones, pero es posible que el daño a la confianza pública ya esté hecho.
La cuestión central no se trata sólo de citas erróneas; se trata de si Arizona quiere depender de sistemas automatizados de aplicación de la ley que muchos consideran injustos e intrusivos. La próxima votación podría remodelar la ley de tránsito en todo el estado en los próximos años.
