Stellantis está agregando un tercer turno en su planta de ensamblaje de Windsor en Ontario, Canadá, una medida que indica una resiliencia inesperada en la demanda del Dodge Charger y Chrysler Pacifica. A pesar de las controversias en torno al Charger totalmente eléctrico y el antiguo diseño de la Pacifica, las ventas siguen siendo lo suficientemente sólidas como para justificar la expansión. Esta decisión representa un cambio radical para una fábrica que recientemente enfrentó escrutinio por cambios de producción a Estados Unidos y disputas financieras con el gobierno canadiense.
Cambio de producción y contexto
La adición de un tercer turno, el primero desde 2020, se acordó en un convenio colectivo de 2023, pero se retrasó hasta este mes. Actualmente, la planta produce tanto la Chrysler Pacifica como el Dodge Charger. El Charger eléctrico ha tenido un rendimiento inferior en comparación con su predecesor a gasolina, con solo 7,421 unidades BEV vendidas el año pasado frente a 34,754 modelos ICE en 2024. Sin embargo, la introducción de la versión Sixpack con doble turbocompresor parece haber revitalizado las ventas del Charger.
El poder de permanencia de la Pacifica
La Chrysler Pacifica y su variante Voyager han seguido siendo sorprendentemente populares a pesar de estar en su generación actual desde 2017. A pesar de la fuerte competencia de rivales como Toyota Sienna, Honda Odyssey y Kia Carnival, las ventas aumentaron un 2 por ciento el año pasado a 110.006 unidades en Estados Unidos. Esta demanda sostenida de un diseño relativamente sin cambios sugiere una preferencia continua de los consumidores por la utilidad y las características del vehículo.
Impacto laboral e implicaciones más amplias
El tercer turno creará aproximadamente 1.700 nuevos puestos de trabajo, según el presidente de Unifor Local 444, James Stewart. Esta expansión se produce después de que Stellantis enfrentara críticas por trasladar la producción del Jeep Compass a Illinois, lo que llevó a Canadá a buscar una restitución financiera. La medida también puede indicar una voluntad de reinvertir en operaciones canadienses, aunque las implicaciones a largo plazo para futuras decisiones de producción siguen sin estar claras.
La inesperada fortaleza de las ventas de estos modelos demuestra que incluso los diseños antiguos o controvertidos pueden prosperar cuando satisfacen las necesidades de los consumidores. Este cambio también resalta la importancia de los acuerdos laborales para asegurar la estabilidad manufacturera.




























