Un Ferrari 308 GTS de 1979, famoso por su aparición en la primera temporada de la exitosa serie de televisión de los años 80 Magnum, P.I. protagonizada por Tom Selleck, saldrá a subasta el próximo mes a través de Barrett-Jackson. Este vehículo en particular no es sólo un clásico deportivo italiano; es una pieza de la historia de la televisión y se espera que los coleccionistas hagan ofertas agresivas.
Procedencia del coche
La autenticidad del Ferrari está bien documentada. Viene con cartas que confirman su aparición en los episodios iniciales del programa, según lo verificado por un historiador de Ferrari y el F-Register. En particular, el automóvil ha sido modificado para adaptarse a la altura de Selleck, convirtiéndolo en una pieza única y reconocible de la cultura pop automotriz. El 308 GTS ya era un ícono antes de Magnum, P.I., pero el programa consolidó su estatus como símbolo de lo cool de los años 80.
Detalles mecánicos
Debajo del capó, este 308 GTS incluye un motor V8 de cuatro levas de 2,9 litros que produce 230 caballos de fuerza. Está combinado con una transmisión manual de cinco velocidades y cuenta con un diferencial de deslizamiento limitado y frenos de disco en las cuatro ruedas. El coche monta llantas Cromodora de 15,4 pulgadas. El exterior está acabado en el clásico rojo Rosso Corsa, complementado con un interior Creama. El aire acondicionado, las ventanas eléctricas y los faros emergentes se suman a su encanto de época.
Detalles de la subasta y valor de mercado
La subasta se llevará a cabo en Palm Beach a mediados de abril sin reserva, lo que significa que se venderá al mejor postor independientemente de la estimación inicial. Otro Ferrari 308 GTS Magnum, P.I. se vendió recientemente por más de 100.000 dólares, lo que sugiere que este vehículo podría alcanzar un precio similar, si no superior.
La importancia cultural del automóvil, ligada a uno de los detectives más emblemáticos de la televisión, probablemente aumentará su valor más allá del precio estándar de coleccionista.
La subasta no incluye el bigote característico de Selleck, pero ofrece la oportunidad de poseer una pieza genuina de la historia del automóvil y la televisión.





























