La firma de diseño italiana Aznom ha presentado un sorprendente vehículo conceptual, el L’Epoque, que reinventa la limusina de ultralujo para un futuro en el que todavía se demandan demostraciones ostentosas de riqueza y poder. El vehículo, una colaboración con Camal Studio, mide más de 26 pies de largo y combina la estética Art Deco de los años 30 con un tren motriz híbrido de vanguardia.
Una declaración de diseño: más grande que la vida
L’Epoque es deliberadamente imponente. Sus proporciones son exageradas, con un capó excepcionalmente largo, una cabina dramáticamente retranqueada y elementos de diseño tomados de yates clásicos. La parrilla delantera no es sólo un componente funcional; es un elemento arquitectónico que se eleva sobre la carretera. Los faros LED verticales integrados en los guardabarros proyectan un brillo cálido, completando la presencia teatral.
La longitud total del vehículo excede incluso la de un Cadillac Escalade, y sus puertas poco convencionales funcionan mediante un mecanismo de doble movimiento con una sección del techo que se levanta para facilitar la entrada. Una “alfombra” de luz proyectada ilumina el suelo al abrirse, lo que aumenta la experiencia exagerada. Las llantas de 30 pulgadas acentúan aún más su imponente escala.
Interior: un salón móvil
En el interior, L’Epoque abandona los asientos tradicionales en favor de una atmósfera tipo salón. El compartimiento trasero se centra alrededor de un gran sofá, complementado por dos asientos plegables, creando una configuración 2+2+2. La cabina está adornada con incrustaciones de madera trabajadas a mano, cuero de primera calidad y textiles inspirados en palacios históricos, creando un ambiente lujoso.
La tecnología se integra discretamente, controlada por un sistema de inteligencia artificial que gestiona el microclima, la iluminación, el sonido y el ambiente general mediante comandos de voz naturales. Esto garantiza una experiencia perfecta y lujosa para sus ocupantes.
Tren motriz híbrido: 1000 caballos de fuerza a pedido
El L’Epoque emplea un chasis de carrocería sobre bastidor con suspensión activa y nivelación automática. El tren motriz cuenta con un motor V6 que se utiliza únicamente como generador para alimentar una batería de 100,0 kilovatios-hora, alimentando cuatro motores eléctricos, uno para cada rueda. Se trata de una configuración de extensión de autonomía que ofrece más de 1.000 caballos de fuerza.
El concepto sigue siendo teórico, pero prevé la posibilidad de una construcción única o una producción extremadamente limitada para coleccionistas de alto patrimonio.
El Aznom L’Epoque no es sólo un coche; es una declaración. Encarna una visión del lujo del futuro donde la extravagancia y la exclusividad son primordiales. Queda por ver si este concepto llega a producción, pero ofrece una idea de la dirección potencial del transporte de alta gama para aquellos que exigen nada menos que lo extraordinario.




























